Nuestra misión para ti

Levántate, sácate de encima todas las excusas que tengas porque ninguna de ellas es tan fuerte como las ganas que tienes de controlar tu destino.

Todo el mundo piensa que emprender es difícil, por eso ni lo intentan. Y nadie dice que sea fácil. Lo que sí sabemos es que nadie lo hará por ti. Solo hay una manera de saber si eres capaz de ser tu propio jefe y es intentándolo de verdad.

Eres abogado o abogada, tienes capacidad intelectual de sobra para atreverte, no lo olvides nunca.

Aprende a emprender y hazlo ya de una vez.

Hay muchas maneras para gestionar tu trabajo, tantas que es un lio elegir la mejor.

Clientes, facturas, campañas, Google, plataformas de difusión, análisis de competencia, identidad corporativa, website, SEO, etc.

Suficientes como para volver loco a cualquiera, pero solo no si te organizas como es debido.

Cada asunto tiene un lugar en tu proceso de emprendimiento, descúbrelo y aplícalo a tu negocio.

Ordena tu cabeza, y el resto ocupará su sitio.

Tus clientes no son tu familia, ni los amigos que ya tienes.

Son los cientos de miles de personas que buscan un abogado que se ajuste a sus necesidades.

¿Cómo saben que eres el o la profesional que necesitan si ni siquiera saben que existes?

Tienes que definirte y saber diferenciarte con claridad.

Tú no eres igual que el resto de abogados. No eres uno más. Aprende a desmarcarte para obtener más clientes.

La mejor manera de no perder lo que vas ganando como profesional es establecer las bases de tu crecimiento.

Quieres montar tu propio despacho, y quieres que tu negocio dure, que sea reconocido, que a corto plazo te permita vivir dignamente, a medio plazo tener cierta holgura y a largo plazo ser algo que te llene de orgullo.

Solo los mediocres sufren de miopía laboral y no piensan en el futuro.

Consigue desarrollar un futuro profesional sólido, estable, y lo más importante: tuyo.

No puedes tenerle miedo a lo que más quieres.

Llegado el momento, tendrás que crecer. ¿O quieres tener 3 clientes para toda la vida?

Tú puedes escalar tu desarrollo profesional, porque no has estudiado tanto para obtener tan poco, ¿cierto?

Atrévete a ganar lo que te mereces o alguien más lo ganará por ti.

Pon en marcha un plan. Paso a paso.

Montar tu propio despacho es más fácil de lo que imaginas, pero no se consigue de la noche a la mañana.

Aprende a darle forma a tus ideas, construye tu propio territorio y haz tangible tu valor diferencial.

Lo has pensado miles de veces. Ahora hazlo.

Deja que tu competencia siga soñando mientras tú llegas a tu meta de manera realista.